Hoy en el jardín aparecieron tus lágrimas en forma de cenizas... a pesar de que el origen de tu herida esté a decenas de kilómetros
Llevas días ardiendo... Apenas llevamos una semana y tus quemaduras no dejan de aumentar... Llevo los mismos días sufriendo... Me duele sentir en mi piel, las quemaduras de tu piel... una vez más
Tus quemaduras inevitablemente mortales... Te estás muriendo, poco a poco...
La vida que sostienes sobre tu piel, agoniza con el mismo ardor y dolor: jabalíes, lobos, corzos, caballos, vacas, ovejas, pájaros, árboles, matorrales, mariposas, lombrices, lagartijas, hormigas, escarabajos... Y mientras, los humanos, nos frustramos porque se han cortado carreteras, o vías del tren y no podemos viajar... Contamos hectáreas abrasadas y nos dejamos impresionar por una impactante imagen que apenas sostenemos unos segundos antes de seguir revisando nuestros twits, ó instagrams ó X, Y, ó Z...
Me duele tanto la anestesia humana como tus heridas, querida Madre Tierra.
Hoy te canto con el corazón encogido en un llanto sordo y profundo
Ángeles ❤






























